lunes, 5 de abril de 2010
De vuelta a las pulperías.
Tal como hace 150 años los chilenos estamos volviendo al sistema de fichas y pulperías. Y es que empresarios y empresas donaron grandes cantidades de dinero a las personas afectadas por el terremoto, bajo el auspicio de una campaña, que al igual que sus trajes de sastre, fue hecha a medida. Claro, de una u otra forma se logra distribuir esa riqueza a personas a la que de otra manera no accederían Es fácil donar esas cantidades de dinero sabiendo que más temprano que tarde la gente y/o el gobierno irá a sus “pulperías” a gastar este estipendio, pues claro está, que siendo dueños de las cadenas más grandes de Chile y por qué no decirlo de gran parte de Latinoamérica, ellos son dueños de gran parte de la cantidad ofertada en un mercado libre, pero no perfecto. Y es así que el gobierno, amparados por la ley, pero no por la ética, pasó a favorecer con contratos directos a estas mismas empresas para gastar lo recaudado en la campaña solidaria (si, esa misma en donde estos empresarios dijeron “presente”) y les dio el beneficio de ser los proveedores de materiales, dejando de lado a ferreterías y proveedores más pequeños. En esta etapa no faltará quien salga a la palestra a defender la acción con argumentos de eficiencia y rapidez, pero no podrá mantener en pie argumento alguno respecto a la forma de hacer las cosas, al menos en este sentido.
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y sin licitación pública ...las justificaciones no se hicieron esperar, Hinzpeter hizo un llamado a los ferreteros locales, de las zonas dañadas, para que se comuniquen con las Intendencias ...jaja ¡qué buen chiste!
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